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Cómo poner el precio de tus productos

Por Gerardo Bertea · Actualizado: Junio de 2026 · Lectura: 6 min

Poner precios "a ojo" o copiando al de al lado es el error que más plata cuesta en un negocio chico. Con dos conceptos claros —margen y markup— y un poco de método, fijás precios que de verdad dejan ganancia.

El error más común: confundir margen con markup

Son dos formas de mirar la misma ganancia, pero sobre bases distintas, y mezclarlas te hace perder plata:

La trampa: mucha gente quiere un "margen del 50%" pero le aplica un markup del 50% al costo, y termina ganando bastante menos de lo que cree. Para un margen del 50% sobre un costo de $1.000, el precio tiene que ser $2.000, no $1.500.

La regla: el markup se calcula sobre el costo; el margen, sobre el precio de venta. Decidí en cuál pensás y sé consistente. Si querés "ganar X% de lo que vendo", estás pensando en margen.

Qué costos tenés que incluir

El precio tiene que cubrir más que el costo del producto. Antes de definir tu margen, separá:

Un precio que solo cubre el costo variable te deja sin nada para los fijos. Por eso el margen tiene que ser suficiente para que, con el volumen que vendés, sobre para todo lo demás y todavía quede ganancia.

Fijá el precio con el margen que querés —sin confundirlo con el markup. Calculadora de precios y márgenes →

El factor argentino: reponé a precio de hoy

Con inflación, el error clásico es fijar el precio sobre lo que te costó la mercadería en vez de lo que te va a costar reponerla. Si vendés con un margen sobre el costo viejo, cuando vas a comprar de nuevo el proveedor ya aumentó y tu ganancia "real" se evaporó. Pensá el precio sobre el costo de reposición, no sobre el costo histórico, y revisá tus precios seguido: lo que era buen margen hace dos meses hoy puede ser pérdida.

Un método simple para arrancar

  1. Calculá tu costo variable real por unidad (todo incluido: comisiones, envío, packaging).
  2. Definí el margen que querés sobre el precio de venta.
  3. Calculá el precio que te da ese margen (la calculadora lo hace por vos).
  4. Verificá contra el mercado: si te queda muy por encima, revisá costos; si muy por debajo, quizás estás dejando plata sobre la mesa.
  5. Chequeá que, con tus ventas estimadas, ese margen cubra los costos fijos.

Esto no es asesoramiento financiero, contable ni impositivo. Es contenido educativo de carácter general. No contempla impuestos ni tu situación particular; ante la duda, consultá con tu contador.